Audacia Comunicación | Primark: ¿víctima de un montaje publicitario?
3793
post-template-default,single,single-post,postid-3793,single-format-standard,qode-core-1.0.2,ajax_fade,page_not_loaded,,capri-ver-1.8, vertical_menu_with_scroll,smooth_scroll,blog_installed,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive

Primark: ¿víctima de un montaje publicitario?

‘SOS, SOS, SOS’, ‘Forzado a trabajar durante horas agotadoras’ y ‘Condiciones de trabajo degradantes’. Cuánto daño pueden hacer unas palabras que apenas ocupan los centímetros de tela cosidos a las etiquetas de la ropa. Al menos eso estará pensando la firma irlandesa de ropa a bajo coste, Primark, tras la aparición de estos mensajes en varias de sus prendas compradas en establecimientos de Swansea (Gales) y Belfast (Irlanda del Norte).

Una joven de 25 años daba la voz de alarma a través de sus redes sociales indicando que en su nuevo vestido para el verano había encontrado una denuncia contra explotación laboral junto a las etiquetas de instrucciones de lavado. Posteriormente, han sido dos nuevas personas las que han asegurado encontrar mensajes similares en sus respectivas prendas.

Por supuesto, Primark se ha apresurado a través de un comunicado a resaltar su defensa de las condiciones de trabajo dignas en países fabricantes a la vez que ha concluido que todo el entuerto pueda tratarse de un montaje orquestado en el Reino Unido. Pero, ¿existen razones para pensar qué es cierto o se excusa la firma?.

Según publica Marketingdirecto.com, la publicación alemana W&V especializada en marketing y publicidad, considera que pueda tratarse de una acción de marketing de guerrilla contra Primark.

Entre sus razones, la publicación apunta a la aparición de las etiquetas en un periodo de tiempo cercano o la distribución geográfica cercana de los mensajes. Los dos primeros fueron hallados en Swansea (Reino Unido) y la tercera, en Belfast. “Con un total de 250 filiales por todo el país, Reino Unido es el mercado donde Primark tiene más fuerza”, señala.

Por otro lado, el planteamiento alude al idioma en el que están escritas las etiquetas, inglés. En este sentido consideran “improbable” el manejo del idioma en lugares como Bangladesh, donde Primark fabrica gran parte de sus prendas, con un 70 por ciento de mujeres analfabetas.

Para concluir, W&V señala imprecisiones en la fecha de venta de las prendas. El comunicado de Primark asevera que dos de las prendas que contenían mensajes no están a la venta desde 2013 y el hallazgo de una de ellas hacía referencia a un producto recién comprado (el vestido de verano de la joven de 25 años). Sobre la tercera, se supone que la descubridora aseguró haberla comprado en 2011 mientras que Primark indica que esos pantalones no se vendían desde 2009.

¿Podría haber sufrido Primark un golpe estratégico de su competencia? ¿Excusa la cadena de ropa una realidad nada extraña debido al bajo coste de sus prendas? Sea como sea, lo cierto es que la polémica está servida y junto a ella, un gran golpe a la cadena del que sin duda tendrá que recuperarse. ¿Veremos próximamente acciones o comunicación que defienda su marca? Estaremos atentos.

 

Imagen: Qué.es

No hay comentarios

Publicar un comentario